31 de octubre de 2009

A veces da miedo abrir los ojos, porqe por ahí los abrís & ves todo patas para arriba. & eso es lo qe en verdad da miedo, los cambios. Como un chico qe juega a las escondidas tapándose los ojitos, creyendo que así no lo ven, uno a veces cierra los ojos como si así fueran a desaparecer los problemas. Como si muerto el cartero, fueran a desaparecer las cartas fuleras. Uno se hace el perro que tumbó la olla, como si el dolor que siente no existiera. Uno detesta & ama a esa persona o a ese espejo que te canta las cuarenta. Uno detesta & ama a qien abre tus ojos. Abrir los ojos tiene gusto agridulce. Por un lado, como qe se pierde la magia, pero por el otro... se sale del engaño. A veces lo que tenemos qe ver es tan horrible, que preferimos hacer la vista gorda & cerrar la tranqera, & vivir en una cajita de cristal. & otras veces la burbuja se pincha, & no qeda otra que abrir los ojos & mirar lo qe no qeremos ver. El corazón se nos estruja & nos qedamos sin aire, ahogados. Duele abrir los ojos. Es como salir de la oscuridad, qe la luz te enceguece. Ojos qe no ven, corazón que no siente. Mejor mirar para otro lado, dicen. Pero para qe algo cambie hay qe romper la burbuja, hay qe salir de la cajita de cristal. Abrir los ojos & animarse a ver, aunqe lo que haya para ver nos estruje el corazón.

No hay comentarios:

Publicar un comentario